¿Se comen, no se comen? ¿Se chupan, no se chupan? ¿Es bueno? ¿Es malo? ¿Estoy tirando el dinero si las tiro a la basura sin aprovecharlas? Son muchas las preguntas que seguro te haces cuando estás comiendo gambas o langostinos y quitas la cabeza para dejarla en el plato con el resto de la cáscara que luego irán al cubo de la basura.
Aquí te vamos a contar todo lo que tienes que saber sobre si se puede o no aprovechar las cabezas de las gambas, empezando por la pregunta que da título a esta entrada: ¿Se deben chupar las cabezas de gambas y langostinos?
Sin duda, el que las ha probado, el que las ha chupado alguna vez, sabe lo deliciosas que son y el sabor que esas feuchas cabezas albergan. Es más, no hay caldo de marisco que no lleve un buen puñado de estas cabezas, ya que son ellas las que mejor sabor aporta al mismo.
¿Se pueden comer las cabezas de las gambas y de los langostinos?
Pero vamos a lo que nos concierne. ¿Se pueden o no se pueden comer las cabezas de los langostinos?
En este caso hay dos respuestas. Se pueden comer, y están deliciosas, pero no conviene hacer un abuso de ellas, dado que las mismas pueden llegar a ser tóxicas. Nos explicamos.
Se puede comer la cabezas de las gambas y está deliciosa
La cabeza de las gambas y los langostinos se puede comer y, además, está deliciosa.
Formas de retirarles la cáscara para poder acceder a su jugoso y rico interior hay muchas. Pero nosotros vamos a dejaros con un vídeo donde te explican una forma sencilla de comer la cabeza de las gambas y disfrutar y degustar todo lo que su interior os espera.
Es peligroso comer las cabezas de las gambas y de los langostinos
Sobre todo en Navidad, cuando este crustáceo se come a kilos en todas las casas españolas, son muchos los que chupan cientos de cabezas de gambas y langostinos en unos pocos días.
Esta práctica que es muy deliciosa y está muy extendida en nuestro país, puede ser muy perjudicial para la salud de aquellos que lo hacen en demasía.
Desde hace ya años, las autoridades sanitarias advierten a la población de que no se deben chupar las cabezas de los langostinos, gambas o cigalas ya que en ellas hay una alta presencia de cadmio y otras bacterias.
El cadmio en exceso en el organismo humano puede provocar disfunción renal, además de estar clasificado por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer como un agente de categoría 1 (o sea, cancerígeno para los humanos) por existir suficiente evidencia científica que así lo atestigua.
Estos componentes nocivos para la salud humana, se acumulan en grandes cantidades en el hígado, el páncreas y los riñones del animal, y , curiosamente los crustáceos los tienen en la cabeza. Es por ello por lo que lo mejor es desechar estas o, en caso de consumirlas, hacerlo en su justa medida y no en abundancia.